El origen del nombre de la Casa de las Cabecitas no es difícil de deducir, sólo necesitas ver su fachada. En el marco de cantera de la puerta principal hay dos medallones con cabezas humanas que sirven como curiosa ornamentación. Y destaca también por ser una de las pocas construcciones del siglo XVI en Puebla que han sobrevivido hasta ahora.

En la actualidad, la Casa de las Cabecitas conserva algunos vanos de las ventanas del nivel alto, con cornisamientos de argamasa. También se pueden observar balcones de herrería sobre lajas de piedra con apoyos aparentes en una repisa inferior de tipo ornamental. Si deseas visitarla, se encuentra en la 3 Poniente, entre 5 y 7 Sur del Centro Histórico de Puebla.