Es hora de sentarse, sin albur, y conocer la historia del chile poblano como debe ser: explorándolo. Literalmente no, pero si de una manera profunda, de nuevo sin albur. Y es que aunque algunos lo nieguen, este amigo verde y ancho está presente en una gran cantidad de platillos y por supuesto, en nuestro exquisito chile en nogada. Sin embargo, es justo decir que a pesar de ser tan poblano como un aficionado a La Franja, tiene una historia bastante larga que por un momento hace dudar.

Contestando a la pregunta principal de este texto, el chile poblano sí es poblano. Esta variedad de esta especie conocida científicamente como Capsicum Annuum, comenzó a ser cultivada dentro del Valle de Tehuacán, razón de su coloquial nombre. Bastante obvio.

Su distinguida forma cónica y alargada, además de su color verde oscuro, se complementan con la piel lustrosa y brillante que irradian cuando están frescos. Sin embargo, y como todo organismo natural, el chile poblano deja de serlo cuando se seca para convertirse en el chile ancho o mulato. El primero toma un tono rojizo al ser madurado sobre la plancha. En tanto, el mulato se torna de color café cuando se seca al sol.

Un chile muy poblano

La rápida industrialización de este chile, ocasionó que su producción no fuera única del estado. Y aquí viene otra curiosa cuestión. Puebla no es el principal productor. Esa posición la ocupa Zacatecas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). Irónicamente, los poblanos tampoco consumen mayormente su propia producción ya que Guanajuato se ha vuelto el principal proveedor de la Angelópolis.

Con tantos nombres y lugares que lo producen, podríamos pensar que el chile poblano ya no es puramente poblano, pero todo lo contario, es la muestra perfecta del gusto y favoritismo en diversos sitios por un producto estatal. Y mayormente durante esta época al convertirse en la coraza del exquisito chile en nogada. Desde ahora, ya sabrás más de tu chile preferido, por última vez, sin albur.