Las artesanías de Puebla han convertido a este estado en uno de los más ricos en cuanto a tradiciones en toda la nación mexicana. La estética artesanal está presente no solo en objetos decorativos, sino también en edificaciones y murales.

1- Ropa y textiles

Es una de las manifestaciones artesanales más populares, ya que se puede percibir su variedad en casi cualquier región del estado de Puebla. Cada ciudad y cada pueblo tienen sus propios estilos tradicionales de vestimenta.

Entre las prendas más populares de Puebla destacan quechquemitls y rebozos, piezas indígenas principalmente femeninas muy utilizadas en los tiempos antes de la Conquista.

Suelen estar hechos de lana y presentar patrones ilustrados con animales y flores. Otras prendas femeninas son chales, sarapes y jorongos de colores.

Algunas regiones de Puebla presentan textiles y prendas tradicionales adornadas con perlas y realizadas mediante un bordado distintivo. En sus patrones priman los diseños animales y la presencia de deidades mitológicas.

La accesibilidad a estas vestimentas es muy variada a lo largo del estado de Puebla. Pueden conseguirse en los centros turísticos o incluso en las autopistas y carreteras que conectan los distintos pueblos.

2- Vidrio soplado

El trabajo artesanal con vidrio es bastante común en las poblaciones de Puebla, cuya técnica más destacada es la del vidrio soplado.

A través de esta técnica se hacen pintorescas vasijas y recipientes, así como llamativas figuras de todas las formas. Estos productos suelen ser muy populares como recuerdos turísticos.

Se ha llegado a afirmar que las prácticas en vidrio se iniciaron en Puebla antes de extenderse a otras regiones de México, incluyendo la capital.

Actualmente se estima que en Puebla existen más de 400 talleres que trabajan el vidrio soplado de manera artesanal y unas cuantas fábricas que lo hacen de manera industrializada.

El uso más común estos productos es como decoración navideña. Puebla realiza una feria anual en donde la mayoría de los productos ofrecidos son confecciones en vidrio soplado.

3- Cerámicas

El trabajo en cerámica fue la manifestación más común de gran cantidad de culturas aborígenes en el continente americano.

A partir de estos vestigios se pudo descubrir el tipo de material utilizado y las intenciones expresivas de sus manifestaciones pictóricas, sin olvidar el uso que tenía cada objeto dentro de la vida aborigen.

Los colores, patrones y diseños de estas manifestaciones en cerámica se han mantenido vigentes a lo largo del tiempo hasta convertirse en un producto que se comercializa actualmente.

La comercialización de estos elementos se presenta como una manera de acercarse más a las culturas originarias.

El trabajo de confección alrededor de estos objetos ha buscado mantenerse lo más prístino posible.

Puebla hoy cuenta con la exclusividad de ser el único estado mexicano que ha continuado trabajando la mayólica.

La mayólica es una técnica de decoración de cerámica sobre loza que antes se producía en distintas regiones a nivel nacional. Por esta variante en específico, Puebla atrae mucho a interesados en la cerámica.

La talavera es la cerámica más popular de Puebla. Con esta se han hecho desde vasijas y ánforas, hasta ollas y otro tipo de utensilios tanto prácticos como meramente decorativos.

Las civilizaciones mesoamericanas siempre le dieron gran importancia a la cerámica, y la sociedad mexicana actual también.

4- Papel amate

Este es un papel vegetal que aún se produce exclusivamente en la región de la Sierra Norte de Puebla.

Se estima que los aztecas lo utilizaron para llevar sus registros y la realización de sus códices. Se realiza mediante el aplastado de la corteza de jonotes, que luego se cuecen en agua con cal.

Hoy en día es un producto artesanal de gran valor comercial y turístico, con distintos patrones que llaman la atención a simple vista.

La producción actual de este papel está a cargo de unas pocas familias que trabajan las cortezas diariamente.

5- Relojería y trabajo con minerales

A través de los años los habitantes de las regiones de Puebla han ofrecido confecciones mecánicas de relojería clásica de manera artesanal.

También destaca la realización de figuras y otro tipo de objetos a partir de minerales como el ónice, el hierro forjado y el trabajo en plata. Distintos pueblos del estado tienen una mayor inclinación hacia una práctica u otra.

Estas confecciones han tenido fines diversos: desde construcciones y edificaciones, hasta sencillas decoraciones para adornar el hogar. En la mayoría de los casos cumplen con una intención de souvenir.