En México existen grandes ejemplos de kioscos donde se destaca la convivencia de las personas.

En México hay kioscos en todas las plazas públicas de las ciudades, municipios, parques y pueblos. Es un punto de reunión para jugar, bailar? bueno, para todo. ¿Pero por qué hay kioskos en todas partes?

La palabra quiosco significa pabellón y en esa plataforma realzada sin muros, cuyos pilares sostienen una cubierta, podemos deslumbrarnos con los detalles de su arquitectura que es muy diferente en cada sitio.

Parece que los kioskos o quioscos surgen en China, pasan a Turquía, donde se le otorgó el nombre en el siglo XIX, debido al uso de estrados o templetes mayormente temporales, que permitían una mejor vista y difusión del sonido para las presentaciones de las bandas musicales.

Al crecer los pueblos y ciudades francesas, la industria del hierro le propuso a las municipalidades maquetas de kioskos metálicos prefabricados, los que se clasificaban en simples, ordinarios, ornamentados y lujosos.

El kiosko popularizó a las bandas militares francesas que tocaban música popular y de concierto desde finales del siglo XVIII. En México llegaron poco después a las plazas reforzando la ideas crear espacios y jardines con un estilo francés.

Don Porfirio Díaz fue un amante del “estilo francés” y los kioscos fueron sitios ideales para las serenatas, para reunir al pueblo los domingos  y escuchar música. En México, la gente más rica hacía fuertes donaciones para  mejorar (afrancesar) el aspecto de las plazas públicas, creando fuentes, alumbrado y kioskos: el centro de reunión después de la misa dominical.

Desde 1870 se comenzaron a traer kioskos de Francia, y luego a manufacturar con un basamento, barandales abiertos, y un piso que soporta a la orquesta musical; mientras que el techo servía para cubrir del sol y permitir una mejor musicalidad.

El primer kiosco en México se colocó en el Zócalo de la Ciudad de México y fue muy rápido, que todos los zócalos de los centros urbanos y pueblos alejados tuvieran su kiosko. A principios del siglo XX se colocaban sanitarios en los kioscos para los visitantes de los jardines.

Además del kiosco Morisco, el kiosco del centro de Azcapotzalco, el famoso Kiosco de las Flores ubicado en la Plaza del Empedradillo, al costado poniente de la Catedral, es posible encontrar quioscos en todos lados.

En México encontramos unos quioscos verdaderamente fascinantes, puntos de referencia, cafeterías, centros de música o bailes típicos los domingos. Los quioscos son sitios de encuentro, de festejo y de convivencia.

LA CASA DEL PASTEL, EL LUGAR DONDE SE DICE QUE VACACIONABA PEDRO INFANTEJusto en el punto donde nace el malecón de Progreso fue construida una casa que le roba las mitradas al mar, una vivienda veraniega art decó.MXCity

La Casa del Pastel es una herencia del art decó del porfiriato y la favorita de Pedro Infante.

La arquitectura art decó que nos dejó el porfiriato no sólo llegó a la CDMX, también cambió el paisaje del puerto Progreso de Yucatán fundado en el año de 1856 y habilitado como puerto de altura en 1871 para comenzar un periodo de abundancia que atraería a cientos de empresarios deseosos de pasar el verano en la costa.

Hacia el cierre del siglo XIX Progreso se convirtió en un importante puerto henequenero que recibía la fibra para exportar a otros países, en ese tiempo Mérida y Progreso establecieron un fuerte lazo a través de la agroindustria henequenera que llevó a ambos sitios a una época de abundancia que atraería a hacendados, comerciantes comisionistas, transportistas y otros agentes vinculados al movimiento portuario y la exportación de henequén.

Todos estos grandes empresarios empezaron la construcción de una línea de grandes casas de verano en los últimos 20 años del siglo XIX, haciendo de un Progreso un destino vacacional que con los años atraería muchos turistas entre los más destacados Pedro Infante quien acostumbraba a quedarse en la famosa Casa del Pastel en sus visitas al puerto.