Su buen clima y la gran actividad florística, comercial y turística le valieron a este municipio poblano haber sido llamado “El mejor clima del mundo”.

Casi a las faldas del volcán Popocatépetl y a 20 minutos de la capital del estado de Puebla, el municipio de Atlixco es conocido por su buen clima y la gran actividad florística, comercial y turística que le valieron haber sido llamada “Atlixco de las Flores”, “El mejor clima del mundo”, y “Granero de la Nueva España”, durante la época colonial. 

De igual forma, esta localidad se incorporó al programa Pueblos Mágicos en el año 2015. Este pueblo presume su clima como superior al del resto de México pues aquí hay árboles, flores, frutas y plantas por dondequiera.

Ubicado a mil 830 metros de altitud sobre el nivel del mar, Atlixco cuenta con un clima templado y cálido, subhúmedo y lluvioso durante el verano. Sus planicies están dedicadas a la agricultura, que cada vez ocupa más espacio de bosques; cedros y pinos originarios de la región, conviven con algunos pastizales.

Es un lugar lleno de color, no solo en sus calles sino en sus campos llenos de flores. De octubre a noviembre, el paisaje se pinta del color anaranjado del cempasúchil y también de los tonos rosados de la cristata. Es un lugar de días soleados, calurosos y noches frías.

Además de su colorido, también destaca por su variedad gastronómica llevando como estandarte la cecina atlixquense. Aunque también hay un amplio surtido de adobos, moles y pipianes; así como tacos placeros, tamales de comino, tlacoyos, y truchas. Las bebidas son atole de arroz y chileatole. Como postre hay los tradicionales helados, nieves, y sorbetes; o dulces típicos como la jeripa, camotes, calabaza en dulce, y tejocotes.

Además de artesanías, los visitantes acuden a los viveros Atlixco y Cabrera para adquirir plantas y flores. El último domingo de septiembre, la ciudad se viste de fiesta pues es la sede de un festival en el que se reúnen los representantes de las once regiones culturales del estado de Puebla, el cual es llamado Huey Atlixcáyotl. Otros de sus atractivos son la Villa Iluminada y las granjas piscícolas Atlimeyaya, San Baltazar y Xoulin, donde la especialidad es la trucha preparada de diversas formas.