Ahora ya podemos ver en todos los cines esta bella película se caracteriza principalmente por ser atrevida, que apuesta por un clásico género de Hollywood, es un musical de Jazz, que pretende resucitar lo tradicional, donde los sentimientos eran expresados por medio del baile y el canto, lo más peculiar es que llega sin el apadrinamientos de éxitos ya famosos, no es secuela, ni precuela, adaptación u obra ya probada en Broadway.
La La Land tiene los pies en el pasado, pero está pensada para el presente, el mundo moderno a veces frustrante que constantemente te pone trabas, en donde es muy difícil realizar un sueño; si bien toma algunas cosas de las comedias musicales más icónicas de Hollywood, no es la burbuja de alegría y superficialidad que hemos visto, es más una historia casi filosófica de amores lánguidos y euforias melancólicas.
El filme se queda suspendido en la felicidad y la tristeza simultánea, algo así como el estado e del soñador eterno. Conforme avanza la trama descubrimos que en ella late un corazón roto, el tono y música (compuesta por Justin Hurwitz) transmiten esa dulce agonía de los personajes, que no pueden más que enamorarse una vez que se conocen: Mia (Emma Stone), una aspirante a actriz a la que no se le dan las audiciones, y Sebastian (Ryan Gosling), un músico que quiere preservar la magia del jazz. Ambos actores logran actuaciones memorables y de la mano del director Chazelle nos hacen sentir como que todos podríamos protagonizar de pronto un musical y que cualquier día podríamos ponernos a bailar en algún punto concurrido de la ciudad. La película presume también tomas largas en sus números musicales, alejadas de las secuencias de estudio completamente editadas de los musicales antañeros.
Justin Hurwitz tiene una mención aparte y por si sola pues su música logra gran parte de la magia que ofrece La la land, mezcla la espontaneidad de combos de jazz con el romanticismo de la música de orquesta, algo que no se había visto en mucho tiempo.
En resumidas cuentas la película es nostálgica, de cierto modo enamorada del pasado, pero también nos da la certeza de que éste sólo sirve para ir hacia adelante. Lo que Chazelle logra es revitalizar el género de los musicales, ofreciendo a nuestra época su propio clásico.
Así como encontramos elementos positivos en la composición del filme, hay otros incoherentes, que son un tanto notables para el público más crítico, algo que también llama la atención es el revuelo que la película está causando, con 11 nominaciones al Oscar, ¿realmente era necesario nominarla a Mejor Guion?
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Te dejamos el tráiler oficial.