Borders es un videojuego muy realista y con un solo objetivo: cruzar la frontera, pero, como en la vida real, hacerlo es un asunto de vida o muerte.

Gonzalo Álvarez un joven de 23 años de Puerto Arturo, Texas, se inspiró para crear el videojuego con la campaña anti-inmigrante del actual presidente de Estados Unidos, aunque también tiene otro motivo y es que sus padres, antes de que él naciera, cruzaron la frontera entre México y Estados Unidos.

Su padre al intentar cruzar la frontera encontró un esqueleto humano y ese recuerdo decidió compartirlo con su familia años después.

Esas y más experiencias se quisieron retratar en el juego, cada vez que un jugador muere de sed o de la mano de un agente de la frontera, su cadáver aparece en el mismo punto en el desierto donde murió. Hasta este jueves por la tarde ya se habían acumulado 2,135 esqueletos.

Según el creador, sí es posible cruzar. Los jugadores deben encontrar los galones de agua y la ruta más corta al «otro lado». Y los que lleguen, podrán ver una imagen de unos rascacielos en el horizonte. Sólo 10 personas han logrado pasar, desde que se lanzó el juego.

Borders está disponible para su descarga para PC, Mac y para jugar en celulares Android (US$0.99).