Ubicada entre las faldas del Citlaltépetl y la Malinche, se formaron varias lagunas en antiguos cráteres volcánicos. La Laguna de Alchichica es la mayor de ellas, con más de dos kilómetros de diámetro. Por su elevado índice de salinidad los antiguos pensaban que estaba conectada con el mar. En la orilla sobresalen unas curiosas formaciones rocosas que parecen corales blancos. Es un lugar muy popular de esparcimiento familiar; en los alrededores hay algunos restaurantes.