Basta con llegar a la zona centro de Puebla para comprender la relevancia histórica y artística de la Ciudad de los Ángeles que, según la leyenda, está custodiada por los espíritus celestes que subieron la campana a las torres de la catedral. Desde cualquier ángulo de la ciudad, te encuentras con uno de los cinco volcanes que han sido guardianes de sus tesoros desde tiempos prehispánicos: el Popocatépetl, el Iztlaccíhuatl, el Malintzin, el Cuexcomate y el Citlatépetl.

Más de dos mil setecientos monumentos civiles y religiosos se asoman tras extraordinarias fachadas, jardines y balcones que se han ido sumando al paisaje con el correr de los años. Dirígete paso a paso hacia la biblioteca Palafoxiana, el Museo Casa de Alfeñique, el Palacio Municipal y el Museo Regional Amparo que se consideran opciones imperdibles dentro de la ciudad.