Ubicado a menos de 5 kilómetros al sur de Zacatlán, sobresalen las ruinas de lo que hubiera sido la primera iglesia del pueblo,  donde ahora se encontraría el centro de Zacatlán.  Los viejos y destruidos paredones de la construcción de 1524, que estaría dedicada al apóstol San Pedro y que se vio interrumpida por una peste que alejó a todos sus habitantes.