Una antigua hacienda de cereales, la de San Mateo, es hoy el lugar donde puede encontrarse la Cervecería 5 de mayo (cc5.mx; visitas guiadas S y D de 14 a 18 h). Fermentadas a altas temperaturas, las dos cervezas de la compañía, Saga y Osadía, están hechas con agua de la región y poseen sabores afrutados. Vale la pena alistarse para un recorrido por las instalaciones; a un lado se encuentra además la galería de arte contemporáneo El Leñero.

Origen

Mucho antes de llamarse 5 de Mayo, un grupo de socios, entre los que se encontraba Carlos Bencomo, decidieron empezar un negocio en torno a la cerveza.

El crecimiento de la agroindustria cervecera había sido (y sigue siendo) sostenido, por lo que empezar una cervecería en el pueblo mágico de Atlixco en Puebla era una idea que generaría un interés instantáneo y un éxito rotundo.

La ex hacienda de San Mateo es la sede de la Cervecería 5 de Mayo. 

No fue sino hasta diciembre del 2012, una vez que la propuesta encontró eco en un fondo de inversión, que la cervecería 5 de Mayo nació con el objetivo de ofrecer diversidad cervecera en el mercado mexicano.

Nombre

Curiosamente, el año en el que Carlos Bencomo y sus socios decidieron empezar este viaje cervecero, se celebró el 150 aniversario de la batalla de Puebla.

El nombre 5 de Mayo hace referencia a una de las fechas representativas de México.

“Nos preguntamos, ¿qué es lo que nos representa?”, rememora Carlos Bencomo. “La respuesta fue sencilla: la pasión y el orgullo por México y sobre todo, por Puebla; entonces el nombre 5 de Mayo resultó natural; encontramos una identidad que no sólo nos identificaba a todos, sino que hace referencia a una lucha por nuestro país”, añade. Fue así que una de las fechas más reconocidas de México, se convirtió también en el nombre de una cervecería.

Crecimiento y portafolio

La operación empezó con cuatro personas, pero conforme iban pasando los años y la demanda cervecera aumentaba, se vieron obligados a crecer. Actualmente son más de 30 personas las que laboran en la ex hacienda San Mateo, que funge como la sede de 5 de Mayo.

“Cuando se trataba de cocinar, todos cocinábamos, cuando se trataba de vender, todos vendíamos y esto fue lo que nos permitió formar un equipo que se involucraba en todo”, nos cuenta Carlos, “es importante tener un equipo que tenga un entendimiento de todo lo que implica hacer y vender una cerveza”.