Juan Román Espinosa Moyado, titular de la Secretaría de Cultura, Turismo y Desarrollo Económico de San Pedro Cholula, declara en entrevista con esta casa editorial que, al corte de noviembre pasado, la demarcación recibió un total de 789 mil 422 visitantes. Esto, a su vez, trajo consigo una derrama económica de 836 millones 124 mil pesos.
Pese a que las cifras exhiben que la actividad turística está en franca recuperación tras la llegada del Coronavirus al planeta, también dejan ver que se requiere más tiempo para volver a las condiciones que había hasta antes de la emergencia sanitaria.
“La ocupación hotelera promedio durante el año ha sido del 42 por ciento, y la estancia promedio es de 1.75 días, esto en gran medida se debe al tema de la pandemia. Si no estuviéramos en ese contexto, seguramente la ocupación sería más alta, pero, aún así, es de las más altas que se está registrando”, señala.
“Lo que se conoce pues es principalmente la zona arqueológica y los portales que están alrededor, sin embargo, cada una de las 13 juntas auxiliares tiene sus propias fiestas. Por ejemplo, Tepontla tiene una gran tradición musical. Entonces, estamos recuperando todas estas tradiciones para que se vuelvan anclas turísticas de todo lo que hay en el municipio”, agrega.
Ante ese escenario, el funcionario subrayó que el gobierno municipal se propuso para el siguiente año reforzar aún más la potenciación turística, pues esta actividad es una de las mayores generadoras de ganancias para la población.
Esto es importante pues Espinosa Moyado reconoce que el año que está por concluir dejó una recesión económica que afectó a todos los sectores de la sociedad. De hecho, apunta que aunque el ayuntamiento destinó recursos para amortiguar esa condición, los estragos sobrepasaron cualquier esfuerzo.
Para el señor Josué Juárez, propietario del establecimiento Espartaco, dedicado a la venta de alimentos como tacos y quesadillas, el término de 2022 arriba en un contexto adverso para sus finanzas, dado que el encarecimiento de los alimentos lo orilló a elevar sus precios, acto que fue recibido con resentimiento por sus clientes más frecuentes. Por esa razón, predominaron las ventas bajas durante todo el año. Afortunadamente, ya en diciembre sus números mejoraron un poco, pero tampoco hicieron una gran diferencia.