Marcha 8 de marzo 2023 en Puebla

Diversos colectivos organizan marchas con motivo del Día Internacional de la Muer

Miles de mujeres estudiantes, indígenas, lesbianas, transexuales, trabajadoras del hogar, de la tercera edad, madres con infantes o familiares de víctimas de feminicidios elevaron durante horas la voz para pedir el fin de la violencia de género, resolución a los casos de muertes violentas y legislación del aborto. “¡Vivas nos queremos!”, decía la pancarta que resumía el sentir que se vive cada 8 de marzo cuando el morado y verde inundan las calles.

El grito de “¡Alerta!” fue el llamado para reunir a aproximadamente 50 mil mujeres, según estimaciones de la colectiva, en el reloj de El Gallito, para, posteriormente, dar inicio a la última y más concurrida manifestación del día.

Los familiares de Paulina Camargo, desaparecida en 2015, seguido de amigas de la activista Cecilia Monzón, asesinada en 2022, encabezaron la movilización que recorrió las principales calles de la capital para finalizar en la sede de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Minutos después de las cinco de la tarde, hora convocada para arrancar, las mujeres dieron los primeros pasos al tiempo que las consignas de hartazgo inundaban la Avenida Reforma: “No somos una, no somos cien, pinche Gobierno, cuéntanos bien”. “Señor, señora, no sea indiferente, se matan a mujeres en la cara de la gente” o “Mujer escucha esta es tu lucha”.

A todas ellas, en cada recinto del gobierno estatal y de órganos descentralizados (como la Comisión de Derechos Humanos), las esperaban líneas de defensa integradas por elementos estatales mujeres, para evitar que realizaran iconoclasia. En respuesta, hacían una parada para gritar: “La policía no me cuida, me cuidan mis amigas”.

Después de algunos minutos seguían avanzando y desde balcones o comercios establecidos las personas manifestaban su apoyo con cartulinas o aplausos para aquellas que salieron a marchar.

Las mujeres con cartulinas con frases como: ”Hoy no están todas”, “Grito en honor a las que silenciaron”, “Es mi cuerpo y yo decido”; así como cruces rosas-en honor a las víctimas de feminicidio- y girasoles para recordar a Cecila Monzón— continuaban su camino sobre la calle 5 poniente. A la altura de la Catedral de Puebla un grupo de religiosos se mantuvo en una de las entradas para evitar que las mujeres lo intervinieran.

Las inconformes continuaron su camino sobre el bulevar 5 de Mayo, en donde los autos tuvieron que detenerse para darle el paso, con rumbo a la FGE.

En este último punto, el grupo de mujeres que partió desde el Colegio de Antropología de la BUAP las esperaba para unírse. Aunque los primeros contingentes llegaron al reciento aproximadamente a las seis de la tarde, fue hasta hora y media después cuando todas las integrantes de esta marcha llegaron al punto.