Ya hace algunos ayeres cuando Manzanilla era un lugar lleno de árboles, una zona que era atravesada por un rio que mantenían sembradios de pinos que estaban a sus alrededores. Hoy en día a perdido algo de brillo, un descuido por parte de gobiernos estatales y municipales para preservar las condiciones naturales del lugar, han sido la causa de su imagen descuidada.
El ex bosque de Manzanilla está ubicado en la Junta Auxiliar de la Resurrección, a 5 kilómetros al norte de la capital poblana. Estos vestigios testifican la presencia de las antiguas culturas que se establecieron en el valle de Poblano-Tlaxcalteca muchos años antes de la conquista española.
Según los arqueólogos que han estudiado el sitio, este parece estar vinculado a la misma cultura que construyó Teotihuacan durante el horizonte preclásico (2500 A.C. a 200 D.C.). Desde el punto de vista de su contenido monumental, el yacimiento arqueológico de Manzanilla se encuentra dividido en tres zonas principales: el Cerro de Manzanilla (período preclásico), el Parque de Manzanilla (período clásico) y la Hacienda de San Diego Manzanilla (período clásico tardío y posclásico).
Se trata de un conjunto arquitectónico integrado originalmente por 14 o 16 pirámides, varios juegos de pelota y otros edificios civiles y religiosos.
Es de gran importancia conocer estos lugares que pueden ser rescatados, así que no dudes en visitarlo para que se genere un mayor interés a su protección y restauración.