El pan es uno de los alimentos mexicanos que puede decirse sincretiza los aportes de la gastronomía indígena con la traída por los conquistadores europeos.
Durante el período colonial en México se distinguía el pan de los españoles conquistadores del pan de la tierra, como se les llamaba en las crónicas a las tortillas de maíz de estas latitudes. Los panes de los españoles eran hechos con harina de trigo y algunos otros cereales como el salvado.
En el siglo XIX llegó la repostería francesa, incluso antes de la guerra de intervención francesa de 1862. En 1838 hubo una primera guerra porque Francia quiso invadir México con el pretexto de que súbditos franceses habían sido insultados por mexicanos; entre ellos había un pastelero al que le habían destrozado su negocio, era francés y bueno, eso, dicen, fue una de las razones para esta guerra que se llamó “de los pasteles”, en ella el general Santa Ana, todo un personaje de la política mexicana de la primera mitad del siglo XIX (al que se le culpa por la pérdida de la mitad del territorio a manos de los Estados Unidos), bueno, en esa guerra, decía, este general perdió media pierna, la hizo enterrar con misa solemne y toda la cosa, como era un ladrón, la gente le apodó a partir de entonces “El 15 uñas”. En México a las tortas de cumpleaños se les llama “pasteles”.